Preux et audacieux: Una partida de En Garde!®por e-mail

 

REAL CRÓNICA DE ABRIL DE 1653

ECOS DE SOCIEDAD

Primera semana

Ha sido abril un mes tranquilo en París, y no porque no se hayan movido nuestros caballeros aprovechando la primavera que se va abriendo paso, sino porque sus actividades, sobre todo las visitas a los clubs, han sido bastante dispersas y raras veces han coincidido dos o más caballeros en un mismo lugar. El martes, por ejemplo, Francesco Maria Broglia decidió llevar a Daphée Bourtagre a Les Tuiles Bleues, y prácticamente tuvieron todo el club para ellos solos; aunque la dama se mostró encantada con la tranquilidad que invitaba a la conversación tranquila y al romance, el piamontés habría preferido un poco más de bullicio y tener alguien más con quien reír y compartir bebidas más fuertes. Aun así, acabó disfrutando de la velada.

Alexandre de l'Oie, por su parte, decidió disfrutar del estreno teatral del viernes, que le pareció sumamente interesante, aunque no dejó de notar que el Théatre Royale estaba más vacío que de costumbre.

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Segunda semana

Lo primero que hizo Francesco Maria Broglia después de su visita al club de la semana anterior fue, según sus propias palabras, "recuperar el tiempo perdido", y para ello volvió a encerrarse en su buhardilla, con abundante provisión de papel, tinta, plumas y velas, con el objetivo de culminar la obra teatral a la que tanto tiempo está dedicando.

Le Baron de Dubois, por su parte, asistió a misa con Adèle Féraut, y tanto Charles Batz-Castelmore como Le Chevalier de la Touche emplearon la semana en menesteres menos piadosos, visitando sus respectivos clubs: Charles Batz-Castelmore llevó a Magdalène Vien a Les Tuiles Bleues, y Le Chevalier de la Touche hizo lo propio en Les Chasseurs con Charlotte Pézet. Como decimos, hubo pocas coincidencias este mes.

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Tercera semana

Sin embargo, que hubiera pocas no quiere decir que no hubiera ninguna. Le Baron de Dubois llevó a Adèle a L'Epée D'Or, y cuál no sería su sorpresa al encontrarse allí con Le Chevalier de la Touche y Charlotte Pezet.

–¡Monseieur De la Touche! ¡Os hacía más por Les Chasseurs!

–Bueno, mon ami. Ya veis. La verdad es que ya hacía tiempo que me planteaba cambiar de aires. Les Chasseurs está muy bien, pero no me negaréis que el servicio aquí es excepcional. Y mademoiselle Pézet está encantada con el cambio. ¿No es verdad, gaviotita mía?

–¡Sí, me encanta este lugar! –respondió ella.

–Bueno, mes amis –dijo Dubois–. Les dejo disfrutar de su velada. ¡Un placer encontrarles!

Mientras se dirigían a su mesa, Dubois no pudo evitar exclamar en voz baja:

–¡Gaviotita mía! ¡Por favor! ¡Qué cursilada!

–Pues a mí me gusta –repuso Adèle Féraut.

–Eso es porque no conoces la diferencia entre una paloma y una gaviota, y seguramente ella tampoco. Si esa dama hubiera visto alguna gaviota en su vida, ese marino de agua dulce se habría ganado un buen bofetón.

Mientras tanto, en Les Tuiles Bleues, Charles Batz-Castelmore pasó una tranquila y solitaria velada con Magdalène Vien, sin que en esta ocasión coincidieran con nadie ni tuvieran oportunidad de discutir acerca de aves y pájaros.

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Cuarta semana

La cuarta semana fue Alexandre de l'Oie quien decidió visitar su club, pero Les Chasseurs estaba tan vacío aquella noche que nuestro caballero decidió retirarse bien temprano. Más se prolongó la velada teatral, ya que Charles Batz-Castelmore, que había alquilado un palco para acudir con Magdalène Vien, coincidió en la entrada con Le Chevalier de la Touche, que también acudía con su dama, y amablemente los invitó a su palco. "De esa forma podremos comentar la obra, si os parece bien", argumentó. De la Touche y Charlotte no se hicieron de rogar, y finalmente los cuatro compartieron palco y conversación.

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Era noche cerrada, y le Baron de Rouen todavía se encontraba en su despacho de brigadier. Le gustaba trabajar tarde, había muchas menos interrupciones. Sin embargo, esta noche iba a ser diferente: se oyeron golpes en la puerta de la oficina.

–Pase –dijo el barón, algo sorprendido. No era normal que quedase nadie a estas horas, aparte de los imaginarias y el suboficial de servicio, y él no formaba parte de la cadena de mando de la guardia.

Entró el sargento de guardia, con un sobre en la mano.

–Mon Brigadier, ha llegado esta nota para vuestra excelencia.

Cuando el Barón tomó el sobre y lo revisó, vio inmediatamente el sello de Rouen, y eso le preocupó. Si bien amaba a su familia, hacia tiempo que estaba alejado de sus tierras, ya fuese por haber estado en el frente o aferrado a París, ocupándose en asuntos militares y de corte. Abrió el sobre, leyó el papel que contenía, y su rostro se alteró.

Luego de leer la nota salió al patio de armas, ordenó que prepararan su caballo y al galope se dirigió a Versalles, donde Su Majestad gustaba de pasar temporadas en un modesto pabellón de caza que había pertenecido a su padre, el difunto Luis XIII, y que a la muerte de éste había quedado semi-abandonado hasta hacía un par de años, en que Su Majestad lo redescubrió y quedó encantado con él. Parte de la corte se desplazaba a menudo con el Rey, así que fue necesario ampliarlo y convertirlo en una residencia con las comodidades necesarias.

A este pabellón-palacete llegó el Barón un par de horas más tarde. Dado lo avanzado de la hora, optó por descansar en una posada cercana, y a la mañana siguiente, bien temprano, pidió audiencia urgente con Su Majestad la Reina Madre.

Ana de Austria lo recibió en privado. Tras el saludo y reverencia protocolarios, y tras recibir autorización para hablar, el Barón explicó:

–Majestad, os pido perdón por molestaros, pero debo pediros permiso para viajar de urgencia a mi hogar. He recibido una nota de mi familia, donde me dicen que un visitante de la Ciudad Eterna nos ha traído cierta información que puede ser importante. Es información referida a la máscara...

La Reina inmediatamente otorgó permiso al Barón. Éste volvió de inmediato a París, dejó al coronel Leportuax a cargo de la brigada, seleccionó una escolta de confianza, y partió al galope hacia Rouen. Desconocemos los motivos de tan precipitado viaje, pero no nos cabe duda de que pronto nos será dado averiguarlos...

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NOMBRAMIENTOS HABIDOS ESTE MES

  • Le Chevalier de la Touche ha sido nombrado Mayor de la Brigada de Guardias
  • Charles Batz-Castelmore ha sido nombrado Mayor de la 3ª Brigada de a Pie

ANUNCIOS DE PRESENTACIONES A CARGOS

  • Este mes no hay anuncios.

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CARGOS PARA EL MES DE MAYO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Aides de Division Teniente Coronel 4 Jefes Divis.
Ayte. del Cardenal Obispo 12 Cardenal

 

------------ Inicio de la estacion de VERANO ------------

CARGOS PARA EL MES DE JUNIO
CargoRequisitosN.S. mínimoQuién nombra
Ministro de Ciencias Brigadier o Baron 10 Min.Estado
Tte. Coronel Capellán Obispo 11 Coronel

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AGRADECIMIENTOS

A Ezequiel, por el fragmento donde relata su imprevisto viaje.

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NOTAS DE LOS ÁRBITROS

Pues aquí sigo, sin salir de casa desde el último turno, e incluso desde antes. No recuerdo si la última vez que salí de casa fue el 12 o el 19 de marzo; recuerdo, eso sí, que fue un jueves, porque fui a clase de saxofón. Pero bueno, aquí seguimos, la verdad es que bastante a gusto, para qué negarlo. Joan anda estudiando como un loco, y yo... pues no. Me dedico, eso sí, a tocar el saxofón y sigo "yendo" a clase telemáticamente. Por otra parte, el problema del correo con el servidor en Amazon parece que se ha resuelto (crucemos los dedos).

¡Ánimo y seguid sanos!

FECHA LÍMITE PARA EL PRÓXIMO TURNO

El plazo de entrega del próximo turno finaliza el viernes, 5 de junio de 2020, a la medianoche (hora española peninsular).

¡Hasta pronto!

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